viernes, 24 de julio de 2020

Emery al Villarreal

La ingratitud del fútbol

Hola a tod@s:
Antes de nada, tenemos que decir que escribimos esto desde el desconocimiento de los entresijos de la organización de la que vamos a hablar: el Villarreal C. F.

Hace poco, un par de días, se ha confirmado lo que era un secreto a voces, es decir, la sustitución de Calleja por Unai Emery al frente del equipo castellonense. 

Unai Emery. Foto: Diario de Sevilla
Hay que recordar que, tras la reanudación de la competición, el Villarreal volvió como un tiro y escaló posiciones hasta acabar en la quinta posición. Quizá sea a lo máximo que ahora mismo podía optar el submarino ya que la diferencia presupuestaria con los cuatro primeros se hace muy grande y sus cifras económicas le colocan, incluso, por debajo de esa quinta plaza. 

Pues bien, a lo que nos trae hoy aquí, justo tras acabar la competición y haber cumplido y superado los objetivos (que suponemos no serían entrar en Champions) sustituyen al entrenador, a ese mismo que había vuelto tras una destitución anterior para volver a poner orden y corregir el rumbo de un submarino que se desorientaba por momentos. 

Y desde "Fútbol desde el salón" nos preguntamos: ¿qué debe hacer un técnico para permanecer a largo plazo, hoy día, en un club de fútbol? Da igual el equipo, la división e incluso el país. Siempre se rompe la cadena por el eslabón más débil cuando la cosa va mal, pero es que, cuando va bien, también se quiebra por el mismo lugar. 

Repetimos que hablamos sin el conocimiento exhaustivo de lo que puede suceder dentro de la organización, pero desde fuera se veía un equipo en ascenso, jugando un buen fútbol y entrando en Europa. 

Ahora llega Emery, al que le firman un contrato largo, de tres temporadas, las necesarias como para marcar tu sello en el club. Ahora se buscarán los futbolistas del perfil que marque el vasco y se confeccionará la plantilla en función del gusto del nuevo técnico. Si en diciembre las cosas no marchan bien, la cadena estallará de nuevo por este eslabón con los daños colaterales añadidos: equipo moldeado a gusto del entrenador saliente, merma en las arcas del club por pagar los años restantes de contrato y por fichar a uno nuevo, así como la probable necesidad de contratar nuevos jugadores que sean del estilo o gusto del nuevo inquilino del banquillo. 

Javi Calleja. Foto: Marca.
Creemos que el fútbol es ingrato en el mayor número de ocasiones pero, además, los dirigentes no miran más allá de sus decisiones cortoplacistas e hipotecan los clubes de manera gratuita. A Calleja, además, se le firmaron dos temporadas y ahora se corta la apuesta en la mitad. 

Además, el Villarreal no tiene el músculo financiero que los dos clubes anterior de Emery, el PSG y el Arsenal. A los franceses apenas les afectó debido a su gran billetera, pero los londinenses quedaron marcados, deportivamente, por el paso de Unai. 

Esperamos sinceramente que al Villarreal le vaya bien porque no deseamos mal para ningún club pero quizá la decisión adecuada era haberle dado continuidad a Calleja, el club se lo debía. 

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