domingo, 23 de agosto de 2020

Bayern hexacampeón de Europa

El Bayern otra vez en lo más alto

Hola de nuevo:

Están de moda los hexacampeones. Si el viernes fue el Sevilla el que conquistaba su sexta Europa League, hoy es el Bayern de Munich el que hace lo propio, con la salvedad de que los alemanes lo que cuentan por seis son sus títulos de Copa de Europa.

Neuer levanta al cielo de Lisboa la 6ª Copa de Europa.
No fue la final esperada por los aficionados que pensábamos que íbamos a ver muchos goles. Eran dos equipos que llegaban al último partido con una media goleadora rondando y por encima de los tres goles por partido. 

Pero las finales hacen aparecer el miedo en los jugadores más experimentados. No un miedo físico, sino esa sensación de pensar en la derrota que no te deja actuar con normalidad. 


Fallaron las estrellas parisinas

No fue el partido ni de Neymar ni de Mbappe. Tampoco de Di María. Está claro que aunque no sea su mejor día crean peligro y es cierto que tuvieron ocasiones para marcar: una de Neymar delante de Neuer, que éste saca por dos veces, y una muy clara de Mbappe a servicio de Ander Herrera, que chutó muy flojo y centrado. 

El centro del campo alemán se impuso al puesto por Tuchel. Quizá con un Verrati en perfectas condiciones y desde el inicio podríamos haber visto más equilibrio, pero Ander Herrera, Paredes y Marquinhos se veían inferiores a los alemanes. 

El español jugó un partido bastante decente, mejor que el argentino, que fue el primer sustituido. Por su parte, el brasileño se multiplicó para echar una mano allá donde le necesitaran. 

El mayor equilibrio del Bayern, ese funcionamiento como una perfecta máquina engrasada les dio la posesión del balón y les permitió ir desgastando a los franceses poquito a poquito, casi sin darse cuenta. 

Sorpresa con Coman

La sorpresa de Flick en el once inicial de los alemanes nos la proporcionó Coman. A muchos les sonó raro su nombre en una alineación que los aficionados recitan de memoria. Sentó al croata Perisic y otorgó una marcha más a una banda izquierda de por sí potente con el canadiense Davies. 

Kingsley no desaprovechó la oportunidad y, a pesar de ser de la escuela PSG, hizo mérito para ser MVP de la final. Fue en quebradero constante para la defensa francesa, tanto que nos sorprendió verle sustituido en el minuto 64. 

Pero como decíamos, el Bayern es una máquina bien engrasada que juega al ritmo que marca un Thiago Alcántara que no ha podido despedirse de mejor manera del gigante alemán. Bien escoltado por Goretzka y Muller, se hizo con los mandos del partido y sobrepasaron a los medios colocados por Tuchel. 

Arreón final

Hay que decir que la sensación es que se jugó en todo el partido a lo que el Bayern quiso. De hecho, en los instantes finales, ya con Draxler, Choupo-Moting, Verrati... en el campo, el PSG fue incapaz de encerrar al Bayern, que seguía buscando el gol que le diera la tranquilidad y presionando muy arriba, provocando una y otra vez el fallo de los parisinos. 

A pesar del buen hacer bávaro, una arrancada por la izquierda de Mbappe le permitió llegar al balcón del área, filtró un buen pase a Neymar que la puso al centro donde el héroe ante el Atalanta, Choupo-Moting, no forzó la prórroga de milagro. 

No hubo tiempo para más y el Bayern se proclamó campeón con todo merecimiento. 

Ahora se citarán dentro de un mes, aproximadamente, los dos conjuntos más en forma del momento: Sevilla F. C. y Bayern de Munich, en una Supercopa que disputarse dentro de unos días prometería un partido fantástico. 

Conclusiones desde nuestro salón

El partido final de Champions nos deja varias reflexiones finales:

- Ganó el equipo a las grandes individualidades. El PSG necesita un par de piezas en el centro del campo. 

- El Bayern siempre se rearma, siempre vuelve. Los alemanes son ultra-competitivos. 

- Neymar no brilló cuando venía de hacerlo. Inconsolable el brasileño que comandaba en un escaparate de primer orden el proyecto de Al-Khelaifi. Inconsolable el brasileño al acabar el partido. 

- Señorío alemán en la celebración. Flick, nada más ganar, se fue sin aspaviento alguno, ni siquiera media sonrisa, al banquillo rival a dar la mano a todos. Alaba no soltaba a Neymar y se pasó varios minutos consolándole. Ejemplar. 

- El PSG ha subido un par de peldaños. Ya les queda menos para coronarse. Si Neymar y Mbappé se mantienen, será el momento de reforzar el medio del campo con algún o varios jugadores de clase mundial. 

¡¡Esto ha sido todo en esta UCL!! Seguiremos hablando de la actualidad futbolística en particular y deportiva en general. 

Os esperamos. Hasta pronto.


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